- IBM presentó ayer tras el cierre unos resultados con unos beneficios de 2,09 $, lo esperado, pero son un 13% más bajos que los del año anterior.
 
Con respecto a las ventas, son de 18.680 millones de dólares, bajando -4,6% con respecto al año anterior, pero mejores de lo esperado.
 
El problema que presenta IBM es parecido al que tienen otras empresas como por ejemplo Oracle o SAP. Los tres se han volcado en la computación y servicios en la nube, que ofrecen ingresos más bajos en el corto plazo pero en el largo plazo se supone que van a compensar las ventas físicas reales de productos.
 
En los últimos trimestres, hemos visto que en las de software siguen subiendo las suscripciones en la nube, el problema es que bajan las ventas físicas pero todavía el incremento de volumen de las ventas de servicios en la nube no acaban de compensar lo que se deja de vender de forma física, por lo que en algunos momentos los inversores se ponen nerviosos porque ese relevó no acaba de llegar en su plenitud. A IBM le está pasando exactamente lo mismo, pues todo lo que está relacionado en la nube no acaba de compensar los problemas que está teniendo en otras áreas que son de menor crecimiento y que las va abandonando poco a poco porque se supone que todo lo relacionado con la nube es lo que tiene crecimiento fuerte. Este crecimiento no se está dando y el relevo sigue sin aparecer, así que el mercado se pone nervioso.
 
De momento ha reafirmado su perspectiva para 2016 y las ventas fuera de Estados Unidos se han beneficiado de un dólar algo más flojo.
 
El valor está sufriendo en el fuera de horas, así que va a ser un punto negativo, de momento, en el Dow Jones.