Los bancos vuelven a ser protagonistas de Wall Street, ya que tiene la mala noticia de que se les va a solicitar que aumenten sus reservas de capital en cerca de 70.000 millones de dólares para poder aumentar el cojín necesario para aguantar en tiempos de turbulencias.  
Este aumento de capital a los ocho bancos más fuertes hace que deban mantener un capital para absorción de problemas superior al 5% del total de sus activos para poder evitar el control que tiene la Reserva Federal sobre los bonus de los empleados y el pago de dividendos. Además de forma mundial se está pidiendo un ratio de apalancamiento del 3% y Estados Unidos va a pedir el 6% en las filiales que estén aseguradas por el FDIC.
El requerimiento está acordado entre la Reserva Federal y el FDIC y es un poco más agresivo de lo que se pide internacionalmente y está dentro de un paquete de mejora de los estándares para las firmas bancarias más sistémicas dentro de Estados Unidos diseñado para reducir la probabilidad de problemas dentro de estas firmas y el efecto secundario que tendría sobre el sistema financiero si es que alguna de ellas cae.
 
Recordemos que el SPDR financiero no ha podido superar la zona de máximos de marzo y hemos tenido dos sesiones complicadas que nos han hecho bajar hasta el 38.2% del retroceso de Fibonacci de la subida desde los mínimos de febrero. Ayer cerramos lejos de mínimos y por encima del nivel comentado, dejando una karakasa pero con volumen bajo, por lo que debemos seguir manteniendo cautela hasta la lectura de las actas de la Reserva Federal.

xlf