Apple es la protagonista sin duda del día ya que es la fuerza principal de la mejora de los mercados en estos momentos ya que está impulsando al Nasdaq en el nocturno más de un 1% arriba.
Los resultados de Apple son tremendamente especiales, ya que hay muchos indicadores acerca de la situación general que están viviendo las tecnológicas y además hay un factor extra que no estaba en años anteriores, el juego con los accionistas.

Recordemos que en cierto sentido el motor de creación de crecimiento de las tecnológicas en los tiempos actuales son las tabletas y los teléfonos inteligentes. Aquí ya hemos comentado más de una vez que hay nubes en el horizonte en todo este movimiento porque la explosión de la adopción de este tipo de productos está descendiendo mucho y los beneficios de las empresas empezarán poco a poco a depender más de las renovaciones de estos terminales más que de la adopción de uno nuevo. Esto se vio claro en los resultados de la coreana Samsung en donde tuvo un descenso de los beneficios por primera vez en mucho tiempo.

Si van desapareciendo poco a poco los motores del crecimiento, el valor de las acciones debe moverse por otros motivos y aquí es donde está el factor diferenciador con tiempos pasados. Recordemos que la época del difunto Steve Jobs, a la cúpula directiva el precio de las acciones o comportamiento en bolsa le importaba un pito, y todo se centraba en crear productos a la altura del nombre de Apple, algo que se notó mucho en la innovación y la creación del panorama tecnológico actual del que todos disfrutamos. El problema es que en los últimos tiempos Apple se ha dejado llevar por la corriente, ha dejado que la competencia le pise el terreno y todo mundo está esperando a que ese brillo especial que tenía esta compañía años anteriores, vuelva de nuevo con productos que revolucionen algún mercado olvidado, como pasaba con el de telefonía con el dominio de los terminales normales y corrientes por parte por ejemplo de Nokia, Ericsson o Motorola.

Si indagamos un poco los resultados, tenemos que los iPad han vendido sólo 16.35 millones de unidades, cuando el año pasado fueron 19.5 y se esperaban 19.7, lo que es un descenso superior al 15%, y eso que han salido unos cuantos nuevos, pero básicamente es lo mismo y pocas razones hay para abandonar la terminal en propiedad para hacerse con una nueva.

Lo anterior parece que sí se mantiene en cierta cuantía cuando se habla de la iPhone, en donde sí hay una base de usuarios lo suficientemente fuerte como para poder deshacerse de su terminal actual para hacerse con una nueva, y es precisamente uno de los factores importantes del beneficio de esta compañía, por lo que las ventas del iPhone representan más del 50% de las ventas de la empresa.

Los beneficios han sido de $11.62 por acción, mejor de lo esperado que eran $10.18, y unas ventas de 43,500 millones de dólares, algo nunca visto en un trimestre que no sea Navidades.

Todo esto está muy bien, pero ¿es suficiente para ver una subida del fuera de hora cercana al 8%? Pues no, no lo es, y aquí es donde entra en juego el otro factor que años atrás no estaba: el juego en el mercado de la Bolsa.

Lo que realmente está ayudando a la acción hoy es el anuncio de que la cúpula directiva ha aprobado un nuevo programa de recompra de acciones valorado en 30,000 millones de dólares hasta 2015 y además un incremento del dividendo trimestral de un 8% hasta alcanzar los $3.29. Pero lo que más está gustando es una división de su acción en 7 a 1, algo que le acerca un poco más al Dow Jones de industriales y eso sí que está gustando porque entrar en un índice así traería mucho dinero por parte de la gestión pasiva… aunque esto no ha funcionado bien del todo para valores como Microsoft o Cisco.

aapl