Se espera una apertura a la baja por los mismos problemas de Europa, el miedo al deterioro económico por las tensiones en Ucrania y la inesperada recesión en Italia. Tampoco gusta la cancelación de compras y fusiones de alto calibre que crean desconfianza en el entorno económico. Puntos positivos tenemos la bajada del déficit comercial y aceptación por parte de la FED del plan de capital de Bank of America.
 Pasamos a Wall Street en donde tendremos de inicio el impacto de la sesión bajista que tenemos en Europa en estos momentos.
 
Tal como hemos comentado durante todo el día, el foco de los problemas se puede resumir en:
 
Las sanciones a Rusia dejan tocadas a las empresas de occidente que tienen negocios allí. Rusia toma represalias sobre empresas y productos importados occidentales. La economía mundial se resiente y se reduce el crecimiento. La periferia de la Eurozona, que ha apostado por las exportaciones, queda también tocada, por lo que los problemas vuelven. Al volver los problemas de crecimiento, la inflación no va a subir, por lo que el BCE vuelve a tener problemas.

Lo anterior corre en paralelo con unas expectativas de subidas de tipos que se basan sobre datos macro que todavía no reflejan el daño de las tensiones geopolíticas, por lo que el mercado tiene miedo a ver subidas cuando el subyacente de la economía podría estar tocado, lo que podría ser mucho más dañino si se llevan a cabo.

Por lo tanto, cuanto más se mantengan las tensiones, todo va a ir a peor.

Tampoco debemos descartar que estemos dentro de un juego de vencimientos porque la debilidad del mercado apareció poco después del final del vencimiento de junio y los TLTRO empezarán a entrar en el mercado más o menos tras el vencimiento de septiembre.

Desde EEUU miran con más preocupación los datos macro que aparecen en Europa, sobre todo ese susto enorme que hemos tenido con la entrada de Italia en una nueva recesión de forma inesperada, algo que muchos les hace preguntarse si la recuperación en Europa se ha terminado.
 
En datos macro en EEUU sólo tenemos el déficit comercial que queda más bajo de lo esperado, por lo que es positivo al no restar al PIB.
 
Por otro lado tenemos noticias de las que hacen daño desde el frente corporativo. Siempre le gusta al mercado ver anuncios de compras y fusiones porque es una muestra de que las empresas tienen confianza no sólo en el futuro comercial sino también en el futuro financiero, pero ahora tenemos que Sprint Nextel abandona las conversaciones para hacerse con T-Mobile por las complicaciones legales. Esto hace que DT Telekom esté cayendo cerca del -5% en Europa y le complique mucho la vida.
 
Esto no es todo, sino que Time Warner se desploma -10% en el fuera de horas porque la 21th Century Fox retira su oferta de compra.
 
También Walgreen se desploma -15% en preapertura tras decir que no comprará totalmente la cadena de farmacias de Europa para poder mover su domicilio fiscal, es decir, que se queda en EEUU y pagará más impuestos de lo que el mercado estaba descontando con este potencial movimiento.
 
Groupon también cae -17% tras ayer recortar sus previsiones de beneficios para todo el año.