Se espera una apertura en Wall Street bajista porque el Q1 muestra que ha sido horroroso y encima no hay mejoría con respecto a Grecia y eso acaba de redondear una situación que no invita a nada.

Hoy ya cerramos esta semana más corta de lo normal por la festividad del día de los caídos del lunes pasado en Estados Unidos.

Toda la atención está centrada en la revisión del producto interior bruto para cerrar este nefasto primer trimestre de 2015 que tiene una reducción del PIB de nada menos que -0,7% y además, con unos beneficios empresariales que caen por segundo trimestre consecutivo por primera vez desde nada menos que 2008.

Está claro que el problema de la economía norteamericana y este muy mal primer trimestre ha ido acompañado de esa fuerte revalorización del dólar por la esperanza de que una subida de tipos iba a llegar más pronto que tarde.
Mientras el producto interior bruto nos dicen dónde hemos estado, pero no dónde estamos, ahora todos los ojos están puestos en los nuevos datos para ver si conseguimos levantar el vuelo y apoyar esas palabras de la Presidenta de la Reserva Federal donde dice que en 2015 es seguro que haya una subida de tipos, pero no cuándo, por lo que todo depende de los datos.

La revalorización del dólar que hemos tenido últimamente, muy visible no sólo contra el yen, sino también en el euro, viene apoyado en una buena racha de datos positivos, pero esta cadencia debe mantenerse para poder apoyar esa subida de tipos.

La influencia de los datos macro no acaba aquí, ya que quince minutos después de la apertura tendremos el indicador de compras de Chicago de mayo y pocos minutos después la lectura final del índice de confianza del consumidor creado por la universidad de Michigan, en donde necesitamos que remonte el vuelo, sea lo más alto posible, pero lo más importante de todo es que a una buena moral le sigan unas buenas ventas minoristas, algo que no hemos tenido últimamente. Precisamente, algo que puede levantar las ventas minoristas es el aumento de los salarios, y ya vimos en el último dato de creación de empleo que siguen sin subir demasiado y además la participación sigue siendo baja, así que todo está en el aire.

Las valoraciones de las empresas en los mercados financieros dependen mucho, a día de hoy, de dos factores: el primero de ellos es haber cuando deberán afrontar una financiación máscara por esa pequeña subida de tipos de interés, pero la segunda es ver qué pasa con la divisa, ya que nos hemos acercado otra vez a la zona de máximos cuando hemos visto que el euro se alejaba de la zona de los mínimos anuales, lo que hacía que se cambiase el punto de apoyo de ese factor divisa los resultados empresariales. De momento nadie se quiere mojar y hay mucha inestabilidad en todo el mercado.

Parte de esa inestabilidad nos llega desde Grecia, ya que no se acaba de romper pero tampoco se acaba llegando a un acuerdo, y es que cada vez que hay una noticia positiva desde Grecia, aparecen los acreedores, incluso Alemania, echándola por tierra, así que todo acaba redondeando un fuerte sentimiento de espera.