Se espera una apertura alcista en Wall Street tras un discurso de Vladimir Putin en donde ha dicho que no quiere más pedazos de Ucrania porque no lo necesita, lo que ha calmado algo los nervios y eclipsado un poco el inicio de la reunión del FOMC que empieza hoy.

Nos adentramos en la sesión norteamericana en donde el protagonismo de la reunión de la Reserva Federal, que comienza hoy y que terminará mañana, ha sido parcialmente robado por un discurso que ha ofrecido Vladimir Putin para explicar su actuación en Crimea y su anexión junto con Sebastopol a Rusia.

 
Los mercados han contenido la respiración mientras hablaba el Presidente ruso y respirado mucho más tranquilos en cuanto ha dicho que no tiene intención de trocear más Ucrania, que no lo necesitan. Este comentario rebajado mucho la tensión porque la preocupación principal era la de ver un movimiento de ocupación en el Este de Ucrania.
 
El tono del presidente Putin ha sido moderado, haciendo una amplia exposición de los hechos históricos que tuvieron lugar en la zona y que han desembocado en los eventos de hoy en día y además se ha quejado del trato que ha recibido Rusia en los últimos tiempos y buscado cierto paralelismo con la reunificación alemana, pidiendo comprensión a los propios alemanes. También ha dicho que hay que solucionar los problemas de forma hablada y negociada, que es como se deben solucionar los problemas en el mundo moderno.
 
En resumidas cuentas, dice que no quiere conquistar más territorio y eso ha tranquilizado a los activos de riesgo.
 
Con respecto a la Reserva Federal, mañana tendremos su decisión sobre los tipos y posiblemente una nueva reducción de los programas cuantitativos, pero el punto principal que todo el mundo está esperando es la de un posible cambio de esos puntos de referencia que hace tiempo expuso a los inversores que son utilizados para poder empezar a pensar en una subida de tipos. La tasa de desempleo ha mejorado mucho, quitando ese ligero repunte que tuvo en febrero por un aumento de la fuerza laboral, y estamos demasiado cerca del 6.5% que ellos tenían en mente, por lo que quizá cambien  el uso de cifras como disparador a algo más general que les dé algo de más margen a la hora de valorar el estado de la economía.

 
Más o menos en el mismo sentido, hoy hemos conocido el IPC de febrero que apenas se mueve tanto la cifra general como la subyacente, manteniéndonos lejos de las cifras objetivo de la Reserva Federal.

 
También hemos tenido algunos datos del sector inmobiliario, con una construcción de viviendas que sigue bajando un poco pero que se intenta compensar con unos permisos de construcción mucho mejores de lo esperado. Recordemos que el índice de confianza de las constructoras quedó peor de lo esperado pero no por problemas económicos o de proyección de futuro, sino porque están convencidos de que no van a poder satisfacer la demanda que les va a caer en primavera.