Se espera una apertura en Wall Street negativa porque el Dólar sigue estando muy fuerte por unos datos macro que no son negativos y que pueden hacer que la FED suba tipos antes de final de año y que hace que el efecto divisa en los resultados del Q2 siga siendo negativo.
Nos adentramos en la penúltima sesión en Wall Street en esta semana más corta de lo normal, y toda la atención está centrada en el comportamiento del dólar.

El mercado parece que se está fijando mucho que la tendencia de fondo que está estableciendo la buena ristra de datos macroeconómicos que está cosechando Wall Street y que está haciendo que el dólar tengo una fortísima revalorización contra el yen, algo que está afectando a todos los cruces y donde acerca más la posibilidad de una subida de tipos, algo que hace que se mantenga el daño del efecto divisa en los resultados empresariales que vamos a tener en el segundo trimestre.

Hoy hemos conocido el dato de paro semanal, queda peor de lo esperado, pero sigue por debajo de los 300.000, por lo que no es un mal dato de fondo.

Vean cómo está el USDJPY:

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Además de todo lo que se ha dicho, hay cierta incredulidad en el mercado acerca de que podamos sostener las ganancias recientes y pensar en una sostenibilidad más acusada que invite a hacer operaciones fuertes pensando en ganancias.

Precisamente, tampoco ha gustado mucho ver que en China ha habido un movimiento para aumentar los requerimientos de la financiación de márgenes en las operaciones, lo que hace que sea más difícil el apalancamiento y eso se ha contestado con descensos en el mercado, ya que en vez de aumentar la posición gastando más dinero, lo que se ha hecho es reducir la para poder cuadrar las cifras. Esto significa que se obtiene una menor rentabilidad.

Algo que también está preocupando mucho es la reciente aceleración de las compras y fusiones que hoy se anota otro tanto con la norteamericana Broadcom siendo comprada por Avago. Por un lado, la fortaleza del dólar hace que se vean apetecibles empresas fuera de esta divisa, pero por otro lado también se está intentando aprovechar los últimos momentos antes de una subida de tipos que haga la financiación más cara.

Tampoco es que haya muchas ganas de moverse demasiado cuando el culebrón de Grecia sigue sin ofrecer pistas claras de una solución positiva, por lo que el mercado sigue expectante.