Se espera una apertura confusa en Wall Street tras los comentarios de Draghi y una preocupación por el Euro que no es favorable para las exportaciones norteamericanas pero sí para sus empresas que buscan cuota de mercado en el viejo continente.
 El Banco Central europeo ha sido el rey del día de hoy y la verdad es que no ha defraudado.


El incremento de volatilidad ha sido evidente en todos los activos, pero con especial virulencia en el mercado de deuda y en el de divisas, los más afectados por todos los movimientos del Banco Central.

La situación comenzó con mal pie al ver que no ha habido recorte de los tipos de interés, como muchos esperaban aunque todo el mundo reconocía que no esperaba nada, por lo que la decepción de aquellos que apostaban simplemente por si les tocaba la lotería, fue lo que produjo un movimiento bajista en los activos de riesgo y alcista en el euro, buscando la resistencia del 1.4.

La situación cambió totalmente en cuanto apareció el presidente del BCE en la rueda de prensa, en donde comenzó manteniendo la decepción en los mercados hablando de que todo estaba firmemente anclado, se sigue esperando una baja inflación pero con esperanzas de que poco a poco vaya subiendo y en un determinado punto del discurso, cambió por completo y dijo que no se conformaban con mantener la inflación baja sino que quieren que empiece a subir y además consideran que la cotización del euro es de gran preocupación y han discutido la intervención en divisas, algo que dio la vuelta al euro por completo y lo que ha acabado de ponerle negativo es la frase de que el Consejo de Gobierno se siente a gusto con la posibilidad de actuar en la reunión de junio.

Como podemos imaginarnos, el mercado se ha puesto ya a descontar esa posibilidad, el euro se ha dado completamente la vuelta todavía más, eliminando las ganancias del día y poniéndose negativo tanto contra el dólar como contra la libra. El mercado de deuda encuentra soporte para reducir las rentabilidades un poco más y la deuda alemana se ha disparado al alza. Los activos de riesgo han acusado la alta volatilidad del momento y de momento parece que las operaciones de corto plazo se están focalizando más que en las bolsas, en el mercado de deuda y en las divisas, los de más claro movimiento, aunque no se descarta que las bolsas acaben atacando los máximos de la sesión.

En resumidas cuentas, el Banco Central europeo no ha hecho absolutamente nada, y vuelve otra vez a utilizar palabras sobre intenciones para mover al mercado, exactamente lo mismo que otras veces, la diferencia ahora es que pensar en una actuación en junio tiene sentido, ya que está fuera de las elecciones europeas y Alemania no puede moverse en contra.

Con respecto a EEUU, tenemos un dato de paro semanal más bajo de lo esperado y que sigue por la parte baja del rango de movimiento que nos tiene atrapados ya muchísimos meses, entre los 400,000 y los 300,000.

Por otro lado, tenemos datos de China de exportaciones e importaciones mejor de lo esperado, aunque no consiguen recuperar las pérdidas de meses anteriores, aunque todo incremento es celebrado por los mercados.

En el aspecto geopolítico, hay preocupación que llega desde Ucrania cuando los separatistas dicen que no van a hacer caso a Putin para posponer su referéndum de este fin de semana, lo que da miedo porque hasta hace poco se pensaba que los separatistas estaban bajo el control de Rusia, y esto hace ver que la situación no es así, lo que hace el conflicto más impredecible.

La presenta de la Reserva Federal hoy tendrá su segundo día delante del Comité presupuestario del Senado en Estados Unidos que comenzará en unos pocos minutos y se mirará a ver si su discurso difiere algo con lo que conocimos ayer.

Punto positivo para Twitter que parece que se quiere dar la vuelta y rebotar un poco tras una mejora de recomendación de Morgan Stanley.

Para McDonald’s las ventas globales en centros con más de 1 año suben +1,2% en abril, justo lo esperado.

En el apartado técnico, el comportamiento de ayer sube a varios SPDR a zona de resistencias bajistas y debemos tener ojo por si se rompen al alza.