Se espera una apertura en Wall Street confusa por falta de referencias pero con los ojos puestos en Europa.
 
Comenzamos una nueva sesión en Estados Unidos con, en parte, los ojos puestos en lo que está pasando en Europa en estos momentos.
 
Por un lado, tanto Reino Unido como la Unión Europea ya han confirmado que han enviado y recibido la carta de activación de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. De ahora en adelante, se inician dos años de negociaciones que para Alemania es demasiado poco tiempo y todo el mundo dice que intentará llegar a un buen acuerdo, pero lo cierto es que nadie se fía porque solo Reino Unido contempla como posibilidad el no alcanzarlo, lo que deja un punto de hostilidad que potencia la incertidumbre de forma bastante potente.
 
Por otro lado, muy interesante la reacción que ha tenido el mercado a unas noticias, más bien rumores, acerca de que el BCE tendría dudas acerca de cambiar el tono del mensaje en sus reuniones por la reacción que está teniendo el mercado secundario de deuda a lo que se comentó en la última reunión. Las rentabilidades están subiendo antes de que el BCE tome un paso decisivo, por lo que esa subida de rentabilidad está empezando a hacer daño a las economías de toda la zona.
 
El eurodólar ha caído un poco más, en estos momentos -0,59% y está haciendo un retroceso más grande desde impactar contra la media de 200 sesiones y además dejar figuras de vuelta a la baja en los máximos del año.
 
La cuestión es que vuelven otra vez a la palestra los efectos secundarios de tener un crecimiento económico con una expansión de crédito tan grande. Al haber aumentado el crédito, las economías y los salarios de las áreas económicas deberían ser lo suficientemente potentes como para poder asumir un encarecimiento de la financiación. La periferia de la zona euro sigue en problemas y los salarios no han mejorado, por lo que si suben los tipos de interés, el miedo principal es que los problemas aparezcan cuando las economías no son todavía lo suficientemente fuertes.
 
Lo anterior puede garantizar una cierta mayor tranquilidad del BCE hasta que sea el momento oportuno y calmar las rentabilidades, cosa que ha gustado mucho a las exportadoras, beneficiando al índice alemán, pero al mismo tiempo también daña a los bancos porque esa especie de entorno positivo se ha relajado.
 
Esto afecta también directamente a Estados Unidos, porque si la zona euro aplaca el cambio de tono del BCE, la Reserva Federal sigue su camino y hoy miembros del Consejo de gobierno siguen apostando por un par de subidas más este año, al subir los tipos de interés el ratio de riesgo y recompensa con respecto a los dividendos de la renta variable empieza a hacerse más pequeño, lo que hace que muchos estén mirando a Europa porque ese riesgo es más favorable.
 
Evidentemente, de fondo sigue existiendo la incertidumbre con Donald Trump y ver cuáles son los pasos que da para intentar sacar adelante su ley de rebaja fiscal y también su proyecto de inversión en infraestructuras.
 
En el apartado técnico, si nos fijamos en el Nasdaq compuesto, ayer siguió el rebote pero el RSI todavía no ha cambiado de dirección, por lo que debemos seguir teniendo cautela.
 
nadaq

 
De lo que respecta al conjunto de los Dow Jones, el punto de movimiento fuerte lo tuvimos en el de transportes al recuperar la zona de los 9000 puntos pero se para en la primera resistencia, la envolvente alcista que nos paró justo antes del vencimiento trimestral de derivados. Misma situación más o menos tenemos en el Dow Jones de transportes. Todavía no hemos cambiado de dirección y la incertidumbre sigue respirándose en el aire.
 
dj

 
Luis Javier Diez.