Se espera una apertura bajsita en EEUU tras un dato de déficit comercial que va a restar crecimiento al PIB pero favorece al Euro, dando un respiro a las exportaciones norteamericanas. El factor divisa está cambiando el pie de apoyo pero no le gusta a nadie ver debilidad en Wall Street, aunque seguimos con falta de definición hasta la llegada del dato de creación de empleo en EEUU el viernes.
 … Y volvemos a tener una sesión en EEUU que ofrece una apertura complicada. La frase anterior puede ser una de las más repetidas en los últimos meses cada vez que nos enfrentamos a un nuevo día, pero es que la situación es realmente compleja.

Recordemos primero dónde estamos:

Se estaba apostando muy fuerte por la recuperación económica en EEUU, lo que presionaba a la Reserva Federal para subir tipos, algo que se unió al comienzo del programa cuantitativo en Europa para generar un movimiento bajista en el par euro dólar.

Dicho movimiento en las divisas fue un lastre para Wall Street pero un apoyo fundamental para la bolsa europea que se ha visto todo reflejado en esta temporada de resultados, con beneficios menores en EEUU pero mayores en Europa por el factor divisa

En cuanto el Banco Central Europeo empezó a hablar más de la cuenta sobre las perspectivas de la inflación y la recuperación en la zona euro, ya teníamos en la cartera unos cuantos datos macro en EEUU peores de lo esperado. La tendencia de los datos ha seguido siendo mala hasta el punto que hemos visto que el producto interior bruto del primer trimestre en Estados Unidos ha sido mucho peor de lo esperado, lo que ha empezado a restar fuerza, seriamente, al dólar, imprimiendo fuerza en el euro, así que el cambio de apoyo por el factor divisa se ha empezado a cambiar de sitio.

La recuperación desde los mínimos de este mes que hemos visto en Europa ha venido por esa relajación que ha tenido el par euro dólar en resistencias, pero hoy las presiones en el mercado europeo han vuelto a ser fuertes porque hemos conocido el dato de déficit comercial de Estados Unidos al nivel más alto en muchísimos años, lo que ha restado todavía más fuerza al dólar por significar un menor crecimiento real en el país.

Como podemos imaginarnos, el dólar se ha debilitado, ha ganado fuerza el euro, y eso está haciendo que en Europa tengamos descensos generalizados en los futuros sobre índices más importantes superiores al 1%.

La temporada de resultados poco a poco va perdiendo fuerza, así que la espera a la decisión de la Reserva Federal, en algún momento, de subir los tipos o seguir esperando, empieza a ganar protagonismo, y más todavía sabiendo que el viernes tenemos el dato de creación de empleo de abril.

El histerismo con los datos macro del día de hoy no termina aquí, ya que quince minutos después de la apertura tendremos el PMI de servicios y a las cuatro de la tarde, hora española, tendremos el ISM de servicios.

El dato de déficit comercial ha empeorado por un gran aumento de las importaciones, algo que habla de cierta actividad económica dentro del país, así que habrá que estar atentos a ver si los servicios empiezan a mostrar algo más de fortaleza que las manufacturas.

En general, el efecto divisa debería empezar a ser positivo para EEUU, aunque nadie ensu sano juicio le gusta ver que tiene debilidad económica, así que hay mucha indecisión y movimiento intradía, junto con algo de volatilidad, entre ambas interpretaciones, la de que no hay prisa para subir tipos, pero una muestra evidente de pérdida de fuerza la economía de norteamericana.

En el aspecto técnico, seguimos exactamente igual que como en otros tiempos, revoloteando resistencias en el NYSE y en el Nasdaq, junto con soportes en el Dow Jones de transportes.

Hasta que no tengamos encima de la mesa el dato de creación de empleo de abril, vamos a estar dando vueltas a los mismos sitios pendientes del desarrollo de la tendencia en las divisas.

A tener en cuenta que el crudo ha marcado máximos de 2015 por una bajada de producción en Libia, pero el alivio del dólar le va a seguir empujando al alza, lo que es más presión para la inflación en la zona euro, más gasolina para el euro y un punto negativo para el programa cuantitativo.