Se espera una apertura confusa en Wall Street por el conflicto existente entre la alegría que tiene Apple por una nueva posición de Warren buffet y un susto bastante importante con un indicador de manufacturas que ha dado la sorpresa quedando muchísimo peor de lo esperado. De fondo, la amenaza de la inflación y un dólar un poco más fuerte por un fuerte repunte de las ventas minoristas apoyadas por otro fuerte repunte de los precios del crudo.
 

Últimamente la palabra “complicado” es difícil de separar de cualquier comentario que se haga acerca de la apertura de Wall Street. Si acabamos la semana pasada estando muy pendientes del dato de ventas minoristas porque es prácticamente el 70% de la economía de Estados Unidos, las implicaciones que tiene sobre la inflación, las implicaciones que tiene sobre la economía y por ende, las implicaciones que tiene sobre la decisión sobre tipos de interés de la Reserva Federal, hoy tenemos una nueva complicación porque nos hemos llevado un susto enorme cuando hemos conocido uno de los indicadores de manufacturas.
 
Recordemos que la Reserva Federal contaba con el dinero que las familias estaban cada vez ganando más por el incremento de los salarios, y que no estaban gastando, como un foco potencial de inflación en el medio plazo. Esta visión se vio muy potenciada el viernes pasado cuando tuvimos un muy fuerte incremento de las ventas minoristas superior al 1% y además se vio reforzado con un buen salto en la lectura preliminar de la confianza del consumidor realizado por la Universidad de Michigan del mes de mayo. También, recuerden que algunos indicadores del sector de manufacturas estaban dando problemas, que fueron compensados por los mismos indicadores pero en el sector de servicios. El mercado quedo tocado el viernes pasado precisamente porque si el consumidor despertaba, al igual que los precios del crudo, teníamos los dos pilares más importantes sobre la inflación en buen tono, lo que daba apoyo para que la Reserva Federal siguiese pensando en subidas paulatinas de tipos de interés que podría llevarnos a dos o más incrementos este año.
 
Pues bien, antes de la apertura hemos conocido el indicador de manufacturas de Nueva York Empire State y nos ha dejado con la boca abierta porque la lectura del mes de mayo pasa de 9,56 a -9,02, muchísimo peor de lo esperado que era una reducción a 6,5, por lo menos mantenerse en positivo. Este desplome ha dejado tocado al mercado porque nos estamos moviendo en una franja bastante confusa entre unos factores positivos para la economía, pero otros no tanto, así que en cierto sentido no hay unanimidad sobre la fortaleza de la situación, o por lo menos no hay unanimidad en el diagnóstico en todos y cada uno de los frentes. Recordemos que al mercado le gustaría ver solidez económica, pero de una forma más o menos tranquila para que no hubiese presión sobre la Reserva Federal. Los datos del viernes presionan a la Fed, pero lo de hoy habla de debilidad económica, así que es normal que algún escalofrío haya recorrido la cabeza de los operadores.
 
Por otro lado, la influencia de los datos macro no va a acabar aquí, ya que las cuatro de la tarde tenemos la lectura del mes de mayo del indicador de confianza de las constructoras, que se espera que se haya incrementado, por lo que probablemente tengamos algo de volatilidad en ese momento.
 
Otro protagonista destacado en el día de hoy será el sector de energía del SP 500, ya que el precio del crudo se ha disparado más del 2% y se ha colocado por encima de los 47,2 $. Este empuje viene por dos flancos. El primero de ellos es el que tenemos todas las semanas, el recuento de las instalaciones petrolíferas en activo realizado por Baker Hughes, que ha vuelto a mostrar una nueva bajada y estabilización de las cifras. El segundo factor es una especie de rectificación de previsiones realizada por Goldman Sachs en donde pasa de ver que la subida de precios no está apoyada por el fondo de la oferta y la demanda en ese mercado, a pensar que ya se ve un equilibrio del mercado y además ha subido las previsiones de precio medio para el trimestre en curso. Ellos dicen que lo que se está dando en el trimestre actual, ellos lo esperaban el trimestre que viene. De cualquier manera, no es otra cosa que un empuje más al precio de los carburantes a la espera de que Irán alcance las cuotas de mercado y producción anteriores a las sanciones internacionales más o menos a finales de junio.
 
Algo que está intentando apoyar al mercado es la maltrecha Apple. La pobre no levanta cabeza desde que aparecieron numerosos informes acerca del recorte de pedidos a los proveedores porque las ventas de la último iPhone no estaban yendo bien. Además, aparecían también informes de que el período de sustitución de los nuevos terminales se estaba acercando a los 30 meses, por lo que cada vez era un poco más complicado vender nuevos modelos, por lo menos hasta que aparezca una nueva revolución en el sector, algo que parece un poco más difícil porque se llega un punto en donde todo está inventado, algo parecido a lo que pasó instantes antes de que apareciese el primer iPhone.
 
Pues bien, en el fuera de horas ha tenido un repunte del 2% gracias a la noticia de que Warren Buffet ha tomado posiciones nuevas en el valor, justo en un sitio clave. Esto no quiere decir que haya tomado la posición precisamente el día de hoy, sino que la noticia ha aparecido justo cuando estaba en peligro la zona de mínimos de 2015, así que la noticia llega en el momento justo para intentar apoyar un rebote técnico. Con altísima por ponderación que tiene en el SP 500 y el sector de las tecnológicas, pues es un gran apoyo al sector tecnológico y al Nasdaq.
 
El ambiente de compras también debería ayudar algo, el problema que tenemos es que la que compra es Pfizer y como está en los grandes índices, la que poner dinero encima de la mesa es la que suele tener empuje bajista, así que esta parte no nos ayuda, pero la que es comprada se está disparando más del 30% en el fuera de horas, y eso sí que puede animar a otros valores parecidos dentro del sector.
 
En resumidas cuentas, los datos del consumidor del viernes y el disparo del precio del crudo hoy, hace que debamos tener muy en cuenta el peligro de la inflación, pero le resta algo de brillo el problema que estamos viendo con las manufacturas, que al mismo tiempo hemos visto cómo sector servicios intenta compensar. Por lo tanto, no hay demasiada unanimidad y si el dólar volviese a ganar fortaleza por esa perspectiva de inflación, es dañino para los activos de riesgo. Recuerden aquel gráfico que solemos poner en donde se ve la relación entre el NYSE y el dólar index, que el NYSE tenía en gráficos de semanas una estrella de la noche y por parte del dólar index una muestra de interés comprador que hacía que se estuviese cerrando ese diferencial.
 
En el aspecto técnico, nos quedamos con el futuro del SP 500 y el VIX. Como se puede observar el gráfico adjunto, el RSI de la volatilidad está atacando la directriz alcista que era soporte anteriormente y el mismo indicador en el futuro del SP 500 anda buscando atacar el mínimo del mes. El que desequilibra la situación es el MACD del VIX, pues todavía no ha cerrado la señal alcista creada a principios de abril, por lo que debemos seguir teniendo mucho cuidado porque es un factor negativo para los activos de riesgo. Recordemos que el futuro del SP 500 cerró por debajo del soporte de la media de 50 sesiones.
 
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Luis Javier Diez.