Si se fijan en el gráfico adjunto al cierre de ayer, tiene muchísima volatilidad y el soporte de la media de 200 sesiones ha funcionado, generando un rebote bestial que hizo que ayer subiese más del 11%. Sin embargo, con este movimiento no hemos conseguido superar la directriz bajista desde sus máximos históricos.

Hoy se han presentado los planes de la compañía para hacer frente a sus rivales más directos: Intel y Nvidia.

De momento va a poner en escena nuevos procesadores para servidores de centros de datos y de esa manera compite directamente con las otras dos compañías.

Tiene el objetivo de tener unos márgenes brutos que rondan entre 40% y el 44% con unos beneficios anuales ajustados por encima de 0,75 $ y un crecimiento en las ventas de dos dígitos anuales en los próximos años.

El problema parece estar en el día de hoy en que no hay anuncio sobre un acuerdo de licencias con Intel, algo que el mercado había descontado desde hace ya tiempo.