Se espera una apertura en Europa confusa por confluir el rescate del BES y nuevas maniobras de Rusia cerca de la frontera de Ucrania.
Jornada de nuevos descensos el viernes pasado que canceló la magia del primer día de mes, algo que refuerza la fortaleza de las ventas que venimos sufriendo.
 
Wall Street cerró la semana con un descenso en el SP500 del -2,7%, el más grande desde primeros de junio de 2012 nada menos.
 
La estrella fue el dato de empleo que sigue creciendo pero fue peor de lo esperado, menos creación de empleo de lo esperado y un repunte de la tasa de desempleo, lo que ayuda, en plena temporada veraniega de despunte de trabajo temporal, a que no haya prisa por subir los tipos. Este dato intentó ayudar a un rebote, pero el muy buen dato de ISM de manufacturas nos quitó la sonrisa de la cara, volvió a apoyar una subida de tipos y las ventas se mantuvieron.
 
Dentro de los valores con movimiento tuvimos a Linkedin con más del 10% tras resultados el jueves.
 
El VIX mantiene niveles con una subida de +0,47% a 17,03 y la resistencia la tenemos en los 18, donde están los máximos de marzo y abril, estando ya muy por encima de la SMA200 en 13,56.
 
La economía rusa está tocada y Putin da el visto bueno para que se aumenten los impuestos a las ventas para intentar recuperarla, algo que es un aliciente para que el dinero nacional salga fuera.
 
Las tensiones geopolíticas son la principal amenaza ahora mismo de la débil recuperación mundial y así se constata con las numerosas rebajas de perspectivas de crecimiento mundial, en donde Europa se lleva la peor parte y, en concreto, Alemania, así que valores como Adidas, Siemens, están tocados por todo este lío.
 
En China hay buenas noticias gracias a unos comentarios del regulador bursátil sobre el rebote de los mercados nacionales, ya que lo considera basado en la mejora de la economía, reformas de mercado y aumento de la liquidez, sin dejar aparte el programa de conexión entre los mercados de Hong Kong y los del resto del país. En resumidas cuentas, los comentarios le dan una base muy positiva que sería de otra manera completamente diferente si se hubiese referido al mismo como “especulativo”.
 
Dentro ya de Europa, todos los ojos están puestos en el futuro incierto de Banco Espírito Santo, ya que este fin de semana ha sido una locura de conversaciones entre las autoridades de Portugal y las europeas sobre qué se hace con el banco y al final parece que hay un rescate de 4.900 millones de euros, algo que se han tragado las agencias que subieron el ráting de Portugal haciendo caso omiso al daño sistémico de este banco.
 
La jugada es dividir el banco en dos partes, el Banco Novo que tiene los préstamos que ha dado Europa (troika), oficinas, depósitos, y el BES, que se queda con todo lo malo y los accionistas lo pierden TODO. Aquí tenemos que no hay dinero público y son los accionistas los que lo han puesto.. o más bien lo que no vendieron en la tormenta… ¿Le habrá pillado a Goldman? Pues parece que no, porque la semana pasada aparecieron noticias de que vendió lo que compró el día en que se supo que lo había comprado, es decir, parece que especuló con la reacción del mercado a la noticia de que él había comprado el valor, consciente del efecto alcista que tendía, como así pasó. Vamos, que no dan puntada sin hilo. Ya veremos si esto se acaba de confirmar. Bueno, pues todo se hace para ver si el Banco Novo es posible venderlo por encima de ese préstamo de 4.900 millones
 
Por otro lado, tenemos que ahora las miradas pasan a los accionistas de la entidad, como por ejemplo Credit Agricole que tiene el 14,6%, Bradesco más o menos el 3%.
 
El resumidas cuentas, otro caso en donde ningún regulador ni agencia de calificación ha funcionado.