Se espera una apertura a la baja en Europa ante el cierre débil de EEUU y el desplome del 2,93% del Nikkei. Estos son los factores clave a destacar.

El cierre de ayer en EEUU es desfavorable para Europa y la causa principal de los problemas en apertura. Wall Street sigue en un tremendo lateral, donde cada vez que se acerca a máximos aparecen unos papelones impresionantes, que especialmente castigan a los valores en burbuja del Nasdaq.

Ayer los malos resultados de AIG fueron un lastre, y el desplome de Twitter más aún. Este valor se ve muy castigado desde que se pasó el plazo a partir del cual los insiders, es decir los directivos con acciones de la compañía, podían vender sus acciones, tras la oferta pública. Es evidente, que ellos, que dirigen la empresa, saben mejor que nadie que la sobrevaloración de la compañía, como las de casi todas en su sector, es de ciencia ficción.

Por otro lado la noche en Asia ha sido débil, el índice ponderado asiático se ha ido a mínimos de siete semanas, y el Nikkei de Japón, que ha estado cerrado lunes y martes por festivo, se ha desplomado el 2,93%.

La crisis de Ucrania sigue agravándose y es otro peligro en la sesión europea. Cada día es más habitual la caída de turno por el incidente correspondiente en Ucrania. Mientras tanto Rusia, ve como sus aventuras militares le llevan de cabeza a una recesión. El PMI de servicios ruso en 46,8 se va a mínimos desde 2009.

Otra muestra de como la crisis de Ucrania hace daño a la economía, es el hecho de que Societe Generale hoy ha anunciado una fuerte provisión que lastra sus resultados ante su exposición a Rusia.

Siemens puede lastrar al Dax porque ha dado resultados en principio peor de lo esperado, y por otro lado ha anunciado que le compra a Rolls Royce una serie de negocios relacionados con turbinas por valor de 785 millones de libras.

Hoy todo el mundo estará atento a la intervención de Yellen ante el Senado. De momento es evidente que la nueva presidenta no le ha pillado el truco a los mercados al contrario que sus antecesores, y suele desconcertarlos un poco con sus comentarios contradictorios y poco claros.

Otro factor a vigilar, es como lentamente, va calando la idea en Europa, que igual al final el BCE no toma ninguna medida, como se pensaba hace poco, por la mejora de la inflación y de los datos macro en general especialmente en los países periféricos.

Por lo demás los gráficos europeos siguen siendo totalmente laterales, y no invitan a nada que no sea esperar.