Se espera una apertura alcista en Europa, tras cerrar Wall Street mejor de donde estaba Europa en su propio cierre del contado y el buen ambiente que dejaron las palabras sorprendentes de Weiddman.

Ayer finalmente a pesar de un buen papelón a media sesión Wall Street cerró al alza. El buen dato de confianza del consumidor de Conference Board al mejor nivel desde el año 2008 fue decisivo. Hay que tener en cuenta que ahora sí que el mercado descuenta los datos según sean buenos o malos, ya que perdida la esperanza de la continuidad de la QE para sostener estas altísimas valoraciones actuales se necesita una economía robusta que favorezca a las empresas. No obstante desdeel punto de vista técnico, seguimos en lo mismo de todo el año. El S&P 500 hace como que rompe niveles pero por muy poco, no baja pero tampoco sube con claridad.

Por su parte Europa se sigue viendo muy favorecida en apertura por lo mismo que ayer subió de esa manera. Por las sorprendentes declaraciones de un ultraortodoxo rozando la amargura como es el gobernador del Bundesbank Weiddman. Alguien que prefirió dejar que se fuera al garete la eurozona antes de dar su brazo a torcer, algo que finalmente no ocurrió exclusivamente gracias a Draghi. Que alguien como el hable de QE o de tipos de interés negativos, ha dado renovadas esperanzas a las bolsas europeas de que el BCE vuelva a tomar medidas de las que tanto gusta a las bolsas. Parece claro que este señor está asustado por el bajo crecimiento, la subida del euro que pone en peligro las exportaciones alemanas y la deflación. Debería recordar que hasta hace poco llegó a decir que era ilegal, ahora lo ve bien.

No obstante varias horas después intento hacer una especie de desmentido, para cubrirse las espaldas y no perder su imagen del premio limón a perpetuidad de la eurozona. Pero el mercado no se cree el desmentido.

Por lo demás a pesar de estas subidas, no hay que confundirse y Europa sigue totalmente atrapada en un movimiento lateral, dentro del cual da bandazos arriba y abajo.