Se espera una apertura bajista en Wall Street tras unos datos de ventas minoristas que añaden una visión negativa tras el recorte de previsiones del Banco Mundial ayer junto con un incremento de los precios del crudo por un serio resurgir de las tensiones bélicas en Irak que amenazan con desestabilizar la región.
Penúltima sesión de la semana en donde afrontamos el mercado norteamericano con un incremento de la tensión internacional que pasa de Ucrania a Irak.
 
El precio del crudo está subiendo fuertemente por el constante goteo de titulares que llegan desde Irak en donde se recrudece la situación con una amenaza palpable de fragmentación del país al resurgir las peleas entre facciones tanto étnicas como religiosas.
 
Al mismo tiempo que la preocupación aumenta, también las intervenciones desde el gobierno diciendo que las zonas petrolíferas están fuertemente aseguradas y no corren ningún peligro, pero lo cierto es que el país ha pedido ayuda militar para poder contener la situación.
 
Mientras en la mente de todo sigue estando ese descenso de -1.0% del producto interior bruto de Estados Unidos en el primer trimestre y el recorte de previsiones de crecimiento por al Banco Mundial ayer, lo último que necesitamos para la recuperación de la economía es un precio de la energía en claro ascenso, impulsado también por una reservas de crudo semanales más bajas de lo esperado justo al comienzo del verano, lo que garantiza soporte para los precios. Sí que se nota un poco la mayor capacidad de suministro energético que ha ganado Estados Unidos, pero todavía no está al 100%.
 
Hablando de economía, hoy hemos conocido los datos de paro semanal y ventas minoristas como los más destacados, en donde ambos han salido peor de lo esperado. El más preocupante es el de ventas minoristas que sube la mitad y si quitamos los transportes, apenas sube, justo lo que no necesitamos en una economía que depende fuertemente del consumo. Este último dato es una especie de arma de doble filo, porque avisa de que la situación no es lo suficientemente buena (malo), y eso puede hacer que la Reserva Federal diga algo al respecto la semana que viene (bueno).
 
Resumiendo todo lo anterior, debemos tener cuidado con los SPDR de energía, consumo cíclico y consumer staples.
 
En resultados empresariales hemos conocido:
 
Lululemon da resultados de +0,19$, mucho peores de lo esperado que eran +0,32$  y peores que los del año pasado que fueron +0,32$. Ajustados fueron +0,34$.

Las ventas suben +11% hasta los 384,6 millones de dólares. Ventas en centros con más de 1 año suben +1% quitando efectos en divisas. Margen bruto sube al 50,9$ desde el 49,4% anterior.

En cuanto a previsiones, que es elo que está de moda ahora, se queda corta al esperar una horquilla en el Q2 de +0,28$ a +0,3$ cuando se esperaba +0,36$. Para todo el año ha bajado las perspectivas de beneficio.