Está empezando a parecer una ligera corriente creciente de nerviosismo en algunas personalidades importantes que muestra una cierta consciencia de los desafíos a los que nos vamos a enfrentar dentro de muy poco tiempo.


Si en Francia la extrema derecha adopta las tácticas populistas de Donald Trump, estará más cerca del Elíseo de lo que podemos imaginarnos, cosa que sería francamente negativa para los mercados y, además, generador de un terremoto muy importante.

Además, sumado a lo anterior, tenemos las tensiones con Corea del Norte y la sensación de que estamos demasiado cerca de un fatal desenlace.

Con todo, el máximo responsable de la cúpula supervisora del BCE ha dicho que se necesita llegar a un acuerdo lo más pronto posible en el mínimo de capital requerido a los bancos. Recuerden que en los últimos años se ha pedido no apretar las tuercas demasiado al sector bancario porque son los que realmente financian toda la economía. Sin embargo, vistos los riesgos a los que nos enfrentamos, se necesita un suelo suficientemente importante como para evitar otros nuevos problemas para el sector en caso de que los factores más desestabilizadores se hagan realidad.

Se mete prisa para que se pueda terminar de una vez el paquete de medidas llamado Basilea III para que el estándar mundial sea ya la referencia a seguir.