La última vez que nos colocamos por encima de la media de 200 semanas acabamos muy mal, como se puede ver en 2015. Este año tenemos una cosa similar.

La ventaja que tenemos es que estamos dentro de la influencia positiva de un triple cruce de la muerte al alza, pero esto no quita que tengamos sustos de cuidado.

Como se puede ver, a finales del año pasado entramos en sobrecompra y salimos de esa zona hace bien poco, perdiendo en el RSI la tenencia alcista. Antes de todo esto, el gráfico a semanas de precio nos dejó una clara envolvente bajista en máximos que ya nos puso en alerta porque el RSI ya presentaba divergencia bajista.

De momento aguantar durante tanto tiempo por encima de la media de 200 sesiones es ya un éxito, pero la clave está en que el acumulación distribución siga mejorando porque es el que da la clave del medio plazo.