Seguimos estando en un mercado muy difícil, y por tanto cuidado con los excesos de confianza.

Y es que los excesos de confianza en el mercado se pagan caros.

Muchos inversores hacen apuestas en mercados muy difíciles e inestables como éste, apostando a que una cosa determinada u otra es "imposible" que pase. Por ejemplo se venden opciones de un determinado strike y no se colocan stop loss, porque es "imposible" que lleguen a perder dinero. Yo pensaba lo mismo hasta que sucedió algo hace muchos años en 1998 que, aparte de hacerme bastante daño, me hizo ver que no hay nada imposible.

En el verano de ese año, un período especialmente turbulento, vi a montones de traders que pecaron de exceso de confianza terminar su carrera cuando apostaron a que el cruce dólar-yen, no podría ya moverse más... al final, en 30 horas el cruce tuvo un movimiento del ¡15%! repito, en 30 horas, y creo que es importante que tomen nota de esto las personas que se han planteado pedir hipotecas en esta inestable divisa. Imagine que su deuda hipotecaria, recibe un movimiento de estos en contra y le crece un 15% en 30 horas. Siempre cuando suscribimos estas hipotecas, pensamos que: "bueno, si pasa algo la cambiamos de nuevo y ya está"... pero ya ven cómo es el mercado... y a esas velocidades no se pueden cambiar las hipotecas, cuando nos llame el notario a firmar ya llevamos el 25% entre pecho y espalda... Y ya saben como funcionan los bancos y su papeleo, en la realidad el cambio rápido es una utopía, y los mercados cada vez se mueven más deprisa.

También recuerdo cuando se pusieron de moda los famosos productos estructurados en el año 2006, que se vendían como churros en banca privada, según los cuales, te daban no se cuanto de interés, si Goldman, o Lehman, o alguno de los grandes no bajaba el 30% en no se cuanto tiempo. La gente entraba al trapo como corderos al matadero, pensábamos que eso era imposible, bueno pues pasó, y en casos como Lehman, el 30, el 40, el 50 y el 100% porque se fue a la quiebra. ¿Quién iba a pensar en el 2006 que algo así podía pasar? Nadie desde luego, pero pasó. Los cisnes negros son más posibles de lo que todos creemos...

En el mercado hay que llevar cuidado con el exceso de confianza.
Hace algún tiempo Dresdner Kleinwort comentaba algo muy curioso y que corresponde a un estudio realizado por Torngren and Montgomery hace unos 4 años.

Consultaron cada mes a dos grupos uno de estudiantes y otro de profesionales del mercado sobre una pareja de valores. Cada vez debían seleccionar uno de la pareja. Los valores eran siempre de los conocidos, y recibían para tomar la decisión multitud de datos, gráficos y resultados de 12 meses previos.

Los estudiantes (de carreras no afines con la economía) tuvieron un 59% de confianza, los profesionales un 65%, pero el caso es que los estudiantes acertaron mucho más, algo que tampoco debe sorprender pues a una pareja de valores es casi a cara o cruz, simplemente complicó las cosas al grupo de profesionales el exceso de confianza ante una situación que en realidad era de muy difícil predicción. Y es que la mente humana es nuestro principal enemigo, y el exceso de confianza debe evitarse. En este mismo estudio de Dresdner se ven otros muchos ejemplos de cómo nuestra mente puede ser seducida al error si se es hábil.

Por ejemplo, me ha llamado mucho la atención este experimento.
Se presenta a un grupo de voluntarios, la cifra factorial de 8, es decir 8! y se le pide que diga a ojo su resultados, para ello primero se le presenta la cifra así a un grupo:

1*2*3*4*5*6*7*8

y luego se le presenta a otro así:

8*7*6*5*4*3*2*1

El primer grupo, los de 1*2*3*4*5*6*7*8 respondieron de media 512.

El segundo grupo se dejaron influenciar porque las cifras grandes venían primero y dijeron ¡2250!

Todos en cualquier caso andaron lejos de la respuesta que era 40.320.

La verdad es que tras ver todo esto qué ganas da de decir aquello, solo sé que no se nada.