¿Saben que el Consejo Europeo de dos días que comenzó ayer no sólo se ocupará de Grecia? Parece increíble, ¿verdad?. Pues es así.



De hecho, inicialmente la Reunión estaba enfocada en revisar los programas de estabilidad de todos los países del área y refrendar las recomendaciones de política fiscal a medio plazo. Recuerden que el PEC es un instrumento preventivo con el objetivo último de validar la obligada convergencia fiscal para una unión monetaria. Unión fiscal de derecho, con una unión monetaria de hecho.



Los objetivos presupuestarios a medio plazo (OMP), obligados desde 2005, se calculan al margen de ciclos económicos y medidas temporales con impacto en el presupuesto. La base es un ajuste anual de medio punto en el déficit estructural, mayor en fases expansivas del ciclo y menor en fases bajistas.



¿La realidad? Diez años más tarde de su implementación, el propio ECB admite en su último Informe mensual que los OMP no han funcionado como se esperaba. De hecho, se han incumplido de forma masiva apelando a la flexibilidad incluida en el PEC. ¿Les suena? Sí, lo vivimos en el pasado. Y de hecho fue la razón para la reforma del Pacto.






La flexibilidad del PEC se argumentaba en tres factores: ciclo, inversión y reformas estructurales. Pero, bien manejados, estos argumentos bien se pueden convertir en excusas.



Volviendo a Grecia (al estar bajo un programa de asistencia financiera no está obligada a presentar los objetivos de convergencia fiscal), lo cierto es que la discusión sobre el acuerdo se apoya en un doble factor de ajustes fiscales y reformas estructurales. Las primeras, obligadas para reconducir la elevada deuda. Las segundas, imprescindibles para aumentar el crecimiento potencial y hacer el modelo de crecimiento sostenible en el tiempo.

Naturalmente, Grecia es un caso extremo. Lo fue hace tres años, cuando se aprobó la primera asistencia y lo es también ahora. Pero el PEC sirve precisamente para evitar que surjan con el tiempo nuevos casos extremos, al menos desde una perspectiva fiscal.



José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España