Ya sabemos que la economía alemana creció a un ritmo del 0.8 % en el Q1.
Hoy, además, hemos confirmado las expectativas de un fuerte dinamismo de la demanda doméstica en este periodo: añadió 1.7 puntos al crecimiento total, con la demanda exterior drenando 0.9 puntos. Fuerte subida del 3.3 % en la inversión en bienes de equipo y del 3.6 % en la inversión en construcción. Este último dato supone la mayor subida trimestral desde 2010.
¿Consumo privado? Un 0.4 %.  No, no es mucho.

Al final, como hemos podido comprobar hoy con la encuesta IFO de mayo: "las exportaciones siguen impulsando al sector manufacturero, pero es cierto que las empresas se han vuelto más pesimistas hacia el futuro próximo".
Es difícil extrapolar el crecimiento de la inversión, especialmente, de los primeros tres meses. Pero, por otro lado, la debilidad del consumo privado sigue siendo evidente.
Por cierto, el economista del IFO Klaus Wohlrabe considera que si las empresas alemanas pueden vivir relativamente bien con un EUR fuerte, el potencial impacto de un recorte de tipos desde el ECB no supondrá una mayor mejora.

El otro dato conocido hoy en la zona han sido las ventas al por menor de Italia en marzo: un fuerte descenso del 3.5 % anual frente al recorte del 1.0 % previsto.

Estratega de Citi en España