Se han publicado las actas del última reunión del BCE y parece que se reconocen que los riesgos bajistas para la perspectiva económica de la zona se han incrementado con respecto a diciembre y se recogió en el acta que sería preferible actuar de manera preventiva para contrarrestar esos riesgos bajistas.
 
También han pedido que se necesita asegurarse bien que no hay límites en cuanto a la voluntad del organismo para hacer uso de los instrumentos a su alcance (parece una referencia a ver hasta dónde puede aguantar Alemania sin abrir la boca en contra de las medidas que se tomen).
 
Dicen que la caída de los precios del crudo han rebajado considerablemente las perspectivas de inflación para 2016, aumentando posiblemente los riesgos de efectos secundarios, que también se verían potenciados con un crecimiento más bajo de lo esperado de los salarios, ya que la recuperación de la zona euro sigue basándose en el crecimiento del consumo.
 
Con respecto al peligro de los emergentes, lo más destacable es que hay miedo a que el ajuste que está llevando a cabo China pudiese ser más fuerte de lo esperado, lo que sería negativo para todos.